Violencia de género

Violencia de género en México: alarmante

La violencia de género es un problema real y alarmante en México. Primero que nada, tenemos que entender que la violencia de género es cualquier forma de discriminación por el hecho de ser hombre o mujer. Puede haber violencia del género femenino al masculino y viceversa. Sin embargo, en el país hay casos exuberantes de violencia específicamente en contra de la mujer. En seguida se presentan datos duros y concretos que reflejan esta realidad.

todos_sinfondoActualmente 47 de cada 100 mujeres de 15 años en adelante que tienen o han tenido pareja, han vivido situaciones de violencia emocional, económica, física o sexual durante su actual o última relación. Si lo analizamos fríamente, estamos hablando de que casi la mitad del total de mujeres mexicanas, mayores de 15 años han sido agredidas por su pareja. Por otro lado,  30% del género femenino deja su desarrollo profesional y educativo por una pareja, esto se debe en gran medida por la falta de oportunidades en el país.

Desde la etapa del noviazgo, hay conductas que expresan claramente violencia hacia alguno de los dos géneros. Se sabe que 15.5% de las mexicanas entre 15 y 24 años que tienen novio han sido víctimas de violencia. El Instituto Mexicano de la Juventud ha elaborado encuestas nacionales de violencia en relaciones de noviazgo, las cuales arrojaron como resultado que la figura de poder de la mujer se ha acrecentado tanto a partir de movimientos feministas, y que los hombres también han sido víctimas (sobre todo de violencia psicológica) por parte de algunas mujeres.

Éste es un dato importantísimo cuando hablamos de violencia de género, pues en México se suele pensar que el término se refiere estrictamente a la violencia ejercida en contra de la mujer. La violencia de género se debe prevenir para que ambos géneros sean valorados como tal. Fomentemos la equidad de género, la cual dicta que todos tenemos derecho a mismas oportunidades que se ofrecen en el país.

Por: Fernanda González del Castillo.

El feminismo no es lo contrario al machismo

Hace un par de meses, en septiembre del año pasado, durante un evento especial de la campaña HeForShe, Emma Watson, representante ONU Mujeres, habló en favor de los derechos de la mujer y la importancia de la equidad de género. En su HeForShe-Screen-740x385discurso mencionó que actualmente ser feminista es considerado como un insulto. Esta palabra está cargada de una connotación negativa e inclusive se llega a considerar como la propuesta ideológica contraria al machismo; no obstante, “el feminismo es una teoría de igualdad y el machismo una teoría de inferioridad” y superioridad.

A pesar de las modificaciones que ha alcanzado el rol de la mujer a través de los años, la brecha entre hombres y mujeres continúa siendo alarmante; por un lado, la discriminación laboral por género y el empoderamiento dentro del núcleo familiar y social sigue siendo dominado por el género masculino. Por el otro, la violencia de género es un problema serio a nivel mundial.

En México, las cifras son alarmantes: 2 de cada 3 mujeres han sufrido violencia de género en algún momento de su vida, 63% de las jóvenes de 15 años ya han sido víctimas de algún tipo de agresión. Además, durante los últimos años los feminicidios se han disparado, entre 2007 y 2013 se reportaron “4 mil 955 víctimas, un promedio de 1.9 a 4.4 casos por cada 100 mil mujeres; seis víctimas cada día”.

todos_sinfondoPor otro lado, en nuestro país únicamente el 31.4% de las mujeres tiene una actividad laboral, de las cuales el 62% gana sólo 3 salarios mínimos. De acuerdo con una encuesta realizado por el portal trabajando.com la percepción de las personas encuestadas sobre las formas de discriminación laboral hacia la mujer es por salario, mayor dificultad para acceder a puestos directivos, ofertas laborales sólo para hombres y faltas de respeto.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el 41% de la población mexicana percibe a los hombres como los principales responsables de la violencia y discriminación por género, pero cómo culpar únicamente al género masculino en una sociedad estereotipada, con una herencia cultural que dicta el comportamiento de la mujer como pasiva y sumisa frente al comportamiento del hombre fuerte y analítico.

Como bien mencionó Emma Watson en el discurso de la campaña HeforShe, el machismo también afecta a los hombres. Busquemos la igualdad, dejemos de lado los prejuicios y las etiquetas, mezclemos el azul y el rosa.

En un mundo donde la mitad de su población es mujer la equidad de género implica un progreso para la humanidad.

Gamergate: la violencia de género en la industria de los videojuegos

gamergatDurante gran parte de mi vida los videojuegos me han acompañado, construí sueños, metas, ideas, y hasta valores morales alrededor de ellos. Buena parte de mis intereses académicos se tornaron en la búsqueda de analizar los diferentes beneficios que tienen videojuegos en la educación y la sociedad, y un puñado de desarrolladores, diseñadores, y compositores en ese medio se convirtieron en mis héroes.

Nunca he dejado de seguirle la pista a lo que pasa en la industria, ni siquiera en las etapas oscuras donde no tenía ninguna consola dedicada para jugar, jamás dejé de revisar blogs, revistas, y paginas especializadas en línea. Pero recientemente, entre mis horas y horas de navegación, comencé a encontrarme con un tema que salía de manera constante en los encabezados de muchos de los blogs y páginas que visitaba, se trata del  Gamergate.

El inicio de lo que sería el Gamergate se dio cuando el novio de la diseñadora de videojuegos Zoe Quinn decidió acusarla de infidelidad en su blog personal, esto hizo de Quinn, un blanco de reclamos, hostigamiento y abuso, además del hackeo de su cuenta en la famosa red social  de Tumblr, todo por un grupo supuestamente perteneciente al mayor foro de videojuegos del mítico sitio de internet, 4chan, identificado como un movimiento a favor de un periodismo parcial de los videojuegos.

La “justificación” principal de estos ataques tubo que ver con acusaciones de que la relación infra noviazgo entre la desarrolladora Quinn y el articulista del sitio Kotaku, Nathan Grayson, influenciaron en las reseñas positivas que tubo el juego publicado por Quinn, lo cual, disfrazó a una campaña de misoginia, con la bandera de la lucha por un periodismo de videojuegos justo.

Posteriormente, se le sumo una dimensión más al discurso, cuando los retractores del Gamergate, comenzaron a dibujar una línea que diferenciaba a ellos, quienes veían a los videojuegos como una forma pura de entretenimiento, de los particle-1215952-06937933000005DC-287_468x584eriodistas, quienes los comenzaban a ver los videojuegos como una forma de arte; y aceptaban que elementos como la violencia quedaran fuera de algunos videojuegos, sin que esto afectara la noción de esta nueva expresión de comunicación, que cada día alcanza más fuerza.

Ya con los frentes ideológicos delimitados, los miembros del Gamergate se han dedicado a atacar a periodistas que critican su visión sobre los videojuegos, pero lamentablemente gran parte de estos ataques son dirigidos contra mujeres, o figuras reconocidas en el medio de los videojuegos como Felicia Day, que entre otras cosas, critican la arcaica representación de la figura femenina en el mundo de los videojuegos, y cuestionan fuertemente los fundamentos ideológicos del Gamergate.

Como video jugador, el escenario del gamergate me ha echo reflexionar sobre lo mucho le queda por avanzar la industria de los videojuegos, sobre todo el papel de la mujer en este medio. Pero más allá de eso, me ha hecho reflexionar sobre cómo un tema como la violencia de género, sigue presente de manera enorme, lo cual mantiene la gran necesidad de educar sobre este tema a la población, no sólo enfocado a los video jugadores, sino a todos lo que usamos el internet.