bullying

Papel de los padres y los docentes en la prevención del acoso escolar

Los padres de familia y los docentes forman parte indispensable en la prevención de la violencia en las escuelas . Además de los mismos niños o estudiantes, los adultos que están involucrados tanto de manera directa como indirecta en su formación educativa, son también protagonistas y posiblemente retractores del acoso escolar, también conocido como bullying.

P1020090Primero que nada hay que entender lo que es el acoso escolar que priva de una paz ideal en las escuelas que lo poseen. Se conoce como un comportamiento agresivo que es intencional y parte de un desequiibrio de poder o de fuerza por el alumno que acosa. Es importante aclarar que el acoso no sólo se puede manifestar con violencia física, sino que también se demuestra de manera verbal y muchas veces suele ser más dañina emocionalmente que la física. En el caso de los varones, los hombres suelen agredir de forma física por su fortaleza natural aunque puede ser de ambas maneras. En el caso de las mujeres, el acoso escolar o bullying se da de manera más sútil y en su mayoría se manifiesta mediante la exclusión social.

Prevenir el acoso escolar no es fácil y menos desde la docencia o la paternidad, ya que usualmente no existe una preparación para evitar este tipo de situaciones, sin embargo este artículo puede orientar para que se progrese en el ámbito de la prevención.

Los docentes deben:
– Promover la convivencia y la rotación en los equipos de trabajo.
– Estar alerta y atentos a las distintas relaciones que se llevan a cabo en las instalaciones escolares.
– Mantener una buena comunicación con todos los alumnos para que estos tengan la confianza de hablar cuando algo no esté bien.
– Promover la aceptación y la no discriminación con los alumnos a través de campañas o programas.
– Implementar reglas desde la administración contra el acoso.

Los padres deben:
– Mantener una excelente comunicación con sus hijos y mostrar interés en sus asuntos escolares.
– Estar atentos a posibles síntomas como nervios, falta de apetito, mal rendimiento escolar, entre otros, que indiquen que algo no va bien en la escuela.
– Mantener comunicación con los docentes encargados de la educación de sus hijos.
– Tener control sobre la conducta de sus hijos, y, en caso de ser negativa, establecer normas para controlarla.
– Evitar comportamientos agresivos propios, ya que los niños emulan lo que hacen los adultos.

Ahora bien, si se busca prevenir el acoso escolar, debe existir el compromiso de crear un ambiente seguro en el que los niños puedan formarse de manera adecuada, tanto social como académicamente sin temor a que su paz se vea transgredida.

Por: Fernanda González del Castillo

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Papel del espectador en el acoso escolar

Además de la víctima y el agresor, también hay una tercera parte involucrada y que funge como persona clave en el desarrollo de un acto de bullying: el espectador. Esta tercera parte es aquella que forma parte del acoso desde una lejanía relativa, es el testigo de la violencia. El espectador es diferente a la víctima y al agresor, ya que decide mantenerse al margen del problema y al hacer esto, evita involucrarse directamente.

¿Por qué el espectador juega un papel importante en el desarrollo del acto de acoso? Los investigadores han concluido que este tipo de acciones de violencia en las escuelas son alimentadas por todo aquel que las presencia y no se involucra. Esto es debido a que la agresión se vuelve más fuerte y hiere más, si está presente alguien a quien aparentemente no le importa o que lo acepta desde su ‘no actuar’. Los espectadores en su mayoría generan motivación a los agresores para que su víctima se averguence más. De cierto modo, pueden ser llamados como un público del acoso escolar.

ninos-bullying-ayuda-amigos-escuelaEs importante que el espectador sepa que incluso al tener una actitud pasiva o al margen frente al acoso escolar forma parte de éste. Al decidir no actuar y sólo observar, le está dando muchas armas al agresor para continuar con la violencia. En cambio, si muestra su apoyo a la víctima tomando decisiones o medidas adecuadas, la situación cambia por completo. El Doctor Ken Rigby sostiene que aproximadamente un 50% de los eventos de ‘bullying’ se detienen cuando un espectador interviene. Asimismo, Menéndez sostiene que si el espectador nunca interviene, se pone automáticamente del lado del agresor, más aún cuando éste muestra estar divertido con el sufrimiento del agredido. Sin embargo, hay que entender que la postura del espectador no es fácil: en muchos el miedo está latente, ya que se puede pensar que si apoya a la víctima, el agresor también incurra violentamente contra el espectador.

No se puede evitar que la violencia se haga frente a otras personas, sin embargo, los espectadores son esa línea delgada que divide el hecho de que estos actos continúen o que sean desaprobados por el público meta del agresor y así paren.

Por: Fernanda González del Castillo

El sentir de la víctima de bullying

El acoso escolar, necesita tres partes como mínimo para que éste sea determinado y denominado como tal. Las tres partes que lo componen son: el agresor, la víctima y el espectador. En este artículo se analizará más a fondo la postura de la víctima. Su forma de ser en general y cómo vive desde el acoso escolar.

Recordemos que todos somos diferentes y todos en algún momento podemos ser las víctimas en alguna circunstancia, sin embargo, los 5291e70d10bullyingestudios han recaudado datos que en su mayoría se repiten en todos los estudiantes que han sufrido o sufren de acoso escolar. Generalmente son personas muy inseguras y sumisas, que suelen ser sobreprotegidas en su familia por cuestiones ya sea de la víctima o de los padres o hermanos de ésta. Además, tienen dificultad para socializar, son poco carismáticos y queridos por sus compañeros de la escuela. Cuando son agredidos o atacados se vuelven totalmente indefensos.

Ortega, Menéndez, Olweus, Losada, entre otros investigadores coinciden en varios aspectos de la personalidad de la víctima en el ‘bullying’ como en su inseguridad. Suelen mostrarse débiles, ansiosos, intranquilos y con bajo nivel de autoestima. Incluso pueden no ser inseguros, sin embargo por otras cuestiones se vuelven víctimas y la experiencia les cambia su percepción de sí mismos, o la personalidad con aspectos negativos.

Durante el acoso escolar, se muestran de primera instancia muy intimidados y reprimidos por quien los acosa. La intimidación es clave para el agresor, ya que lo alimenta más. No siempre el agresor primero se siente más que el agredido, sino que la postura del agredido de sentirse inferior, hace que el agresor sienta su ‘superioridad’ o que de alguna manera está indimidando a la víctima.
Las víctimas incluso en general comparten aspectos físicos que hacen que se vuelvan más propensos a recibir agresión de alguien más. Frecuentemente las víctimas son varones, por lo que los actos de agresión en los hombres, suelen ser más físicos que psicológicos. Esto no quiere decir que las mujeres o niñas, no sufran de acoso. Sino que en su mayoría las víctimas son de género masculino. En su mayoría, las víctimas son las menos fuertes físicamente, tienen problemas con su peso, color de pelo o son usuarios minoría de objetos como lentes o aparatos dentales.

Hay que resaltar qunino-acosado-escuela-bullying-pe estos son rasgos estadísticos. No necesariamente tiene que ser así, ni es un patrón obligatorio para que alguien sufra de acoso escolar. Muchas víctimas son simplemente diferentes, con dificultades en su desarrollo o en su aprendizaje. Los aspectos físicos y de personalidad anteriores, sólo incrementan las razones para burlas o miradas de que alguien es diferente, más no son un factor obligatorio para que ocurra una agresión de alguien más.

La vícitma de bullying siempre es la más afectada de las tres partes. En estos casos, la víctima no habla porque siente que si lo hace, la violencia aumentará por parte del agresor. Incluso muchas veces el agredido siente merecer las agresiones debido a sentirse inferior y a tener un autoestima desfavorable. Puede ocurrir que durante un tiempo, se comporten en ambos papeles de víctima y de victimizar a otro.

Por: Fernanda González del Castillo

Cómo se siente quien agrede a sus compañeros en la escuela

Cuando hablamos de violencia escolar entre alumnos o también conocida como ‘bullying’ se tiene que entender que hay varias partes implicadas dentro de tal fenómeno. En casos de violencia, es más común analizar al agredido para que éste reciba la ayuda necesaria para que se terminen las agresiones contra él. Sin embargo, es sumamente importante entender el papel del agresor cuando analizamos el bullying, para así detemrinar razones de inicio o simplemente comprender cómo lo vive esta otra parte. El bullying abarca acciones que van desde las bromas pesadas, ignorar, hasta las agresiones físicas y verbales más graves.

bolActualmente este fenómeno se da en su mayoría en la sociedad infantil y juvenil escolar. En los últimos años, han incrementado los casos de bullying. Los agresores en realidad no tienen características en común, no necesariamente son los niños grandes y fuertes que tienen más posibilidad física de agresión corpórea. En su mayoría sí se caracterizan por ser niños o jóvenes con mayor facilidad de relacionarse con el resto de sus compañeros. Al estudiar su psique, hay una característica que sí se presenta en todos los agresores: inseguridad. Muchas veces, los verdugos se dejan llevar por presión grupal de los compañeros o no entienden que están lastimando o causando un daño severo en la víctima, pues en algunos casos, la violencia se hace por diversión de otros. Es incluso común, que algunos niños que sufrieron de violencia en la escuela, después se vuelvan los agresores respondiendo de alguna manera a lo que los puso en la posición de agredidos.

¿Qué siente el agresor cuando usa la violencia? ¿Por qué lastima a alguien más? Siempre hay un motivo que lleva a un niño o joven a agredir a otro. Hay que comprender y partir de que la juventud es un proceso definitorio en los jóvenes y en algunos casos es difícil comprender todos los cambios que se tienen. Los problemas pueden venir desde casa, o las inseguridades se siembran en la propia fanino_enojado_fun4kidsmilia y se sacan de otra manera por medio de la violencia hacia sus iguales. Muchas veces, el agresor se encuentra en problemas personales y su manera de externarlo o de captar atención es sacando su dolor por medio de acciones negativas también. Los agresores también pueden ser formados desde la violencia expuesta en los medios de comunicación, en los cuales se muestran contenidos que no necesariamente van dirigidos a los infantes, y sin embargo, estos resultan ser los receptores de dichos mensajes. En su mayoría, los problemas familiares resultan ser la principal razón de agredir en un verdugo en el bullying.

Cada caso es completamente diferente en cada agresor. Sin embargo, el hecho de que éstos sean los que hieren o afectan, siempre es importante comprender su posición o en lugar de resolver el problema con más violencia, a través de la empatía se debe analizar y entender el por qué de las acciones de los agresores. Muchas veces sólo desean ser escuchados o vistos.
Por: Fernanda González del Castillo

La violencia se combate con amor

Las nuevas generaciones son un reflejo de la sociedad, los niños imitan a los adultos y reproducen las situaciones cercanas a ellos mediante el juego.

Anteriormente, los niños querían ser policías o bomberos, ahora nos encontramos con casos de peques que quieren ser sicarios. No cabe duda que la situación del país influye en la formación de las personas. Hace algunas décadas, jugar a la casita, a los cochecitos, a las escondidas, a las canicas o a algún juego de mesa era lo habitual. Ya fuera que se jugara con amigos, con la familia o incluso solos, la actividad se realizaba en un ambiente de convivencia sana. Actualmente, aunque algunos de estos juegos siguen divirtiendo a las nuevas generaciones, han aparecido otro tipo de juego de roles como El secuestro. 

Lamentablemente, en México se está viviendo un momento de crisis social en donde la violencia se ha convertido en algo cotidiano. Ayer por la mañana se publicó la noticia de la muerte de un menor de edad asesinado en Chihuahua por sus primos. “No sería una noticia extraordinaria en los periódicos de México, especialmente en los desgraciados últimos ocho años, de no ser porque la víctima tenía sólo seis años y sus asesinos, entre 12 y 15”, dice Yaiza Santos, redactora del portal ABC.

convivencia_319026265Si el contexto social del país está influyendo en la falta de sensibilización de los pequeños, ¿qué hacer como padres? No podemos quedarnos de brazos cruzados. Si bien, es cierto que no podemos cambiar la situación social en la que estamos inmersos, sí podemos reforzar los cimientos en la formación de nuestros hijos por medio del ejemplo, la convivencia sana y los valores.

¡La violencia no se combate con violencia, se combate con amor!

¿Qué tan frecuente se ha vuelto el Cyberbulling?

El cyberbulling es uno de los fenómenos y tipos de acoso que más han crecido en los últimos años. Esto, debido a que cada vez son más personas, tanto en nuestro país, como en el mundo, que están conectadas a internet. En México, 42.3% de los habitantes acceso a la red.

Teenage Girl Victim Of Bullying By Text Message

A nivel global, los jóvenes representan el grupo más vulnerable, tomando en cuenta que en promedio, un 43 por ciento ha reportado ser víctima de este tipo de acoso, y de estos, uno de cada cuatro, han sido agredidos en más de una ocasión, según las estadísticas que reporta el sitio dosomething.org.

En México, una investigación realizada por el Boletín Médico del Hospital infantil, dejo en claro que la mayoría del cyberbulling se realiza por medio de las redes sociales y los sistemas de mensajería instantánea, que se pueden ver tanto en computadoras, como en dispositivos móviles. Estas estadísticas coinciden con aquellas de otros países, como Estados Unidos.

Por otro lado las repercusiones psicologías que puede generar el cyberbulling, son alarmantes, ya a que nivel mundial, 2 de cada 9 de las victimas llegan a considerar, o incluso a concretar el suicidio. Además, los jóvenes con hábitos de “hiperconectividad”, o personas que pasan más de tres horas al día en internet, son 110% más propensas a ser víctimas de ciberataparents_cyberbullyingques, a diferencia de personas que no pasan tanto tiempo en la red. 

El cyberbulling, así como otros tipo de violencia entre pares, es un fenómeno que puede dejar secuelas psicológicas aun más graves que las que deja la violencia generada de adultos a jóvenes, además de que existe el miedo a la denuncia.

Una acción inmediata para reaccionar frente al cyberbullying es comentarle a una persona de confianza lo que esta pasando, perder el miedo y no guardar silencio. Actualmente, sólo una de cada diez personas que ha sufrido de cyberbulling, denuncian el delito. 

El impacto del bullying en la vida adulta

El bullying es uno de los fenómenos de violencia que más ha llamado la atención últimamente. Han sido necesarios estudios a largo plazo para determinar los efectos que este tipo de acciones pueden representar en la vida adulta.

image-15039En algunos casos los efectos del acoso escolar pueden continuar a lo largo de la vida. Esto en parte tiene que ver con uno de los rasgos de violencia más características del bullying, que es la de poner etiquetas. Por ejemplo, en nuestra vida como estudiantes nunca falto la persona a la que le dijeran que era “ñoña”, “nerd” o “burro”. Todo esto, de acuerdo a un artículo publicado en la Revista Mexicana de Calidad Educativa, contribuye a que la persona que es víctima de la violencia entre pares, transforme su identidad para asumir un rol que corresponda con la serie de apodos e insultos que le dijeron.

pictAdemás, de acuerdo con la profesora Cerezo Ramírez, la persona que fue víctima de la violencia entre pares, puede perder “la capacidad de establecer relaciones de amistad estables, la confianza en los demás y en sí misma, y llegar a tener altos grados de depresión que, en ocasiones le llevan a desear desaparecer, además acrecienta un deseo de venganza como fórmula de escape ante la violencia sufrida.”

Vemos pues, que hay una necesidad de continuar la observación de los jóvenes que en su vida escolar temprana fueron recipientes de abuso entre pares, puesto que su calidad de vida como adulto se puede deteriorar si no hay una atención temprana, generando además de la asimilación de etiquetas, una serie de conductas que van desde perdida de estabilidad laboral hasta consecuencias tan drásticas como el suicidio.

Acciones positivas contra el bullying

¿Qué hacer para prevenir el bullying?

Sabemos que el bullying o acoso escolar es un problema sistémico que involucra diversas aristas y contextos que salen de las aulas e instituciones educativas, sin embargo, qué podemos hacer como maestros para dar a nuestro alumnos mayores herramientas para responder de mejor manera a los diferentes contextos a los que están expuestos.

1. Impulsar el pensamiento crítico, la inteligencia emocional, la solidaridad, el compromiso y la tolerancia.

2. Promover la educación enLa-justicia-escolar-un-laboratorio-de-convivencia-social valores, cívica, democrática, así como la interculturalidad.

3. Fomentar la comunicación, el diálogo, la participación y el trabajo cooperativo entre padres de familia, alumnos y maestros.

4. Incentivar a cada estudiante hacia relaciones cooperativas para crear un ambiente de trabajo positivo en toda la institución.

5. Incluir en las sesiones de trabajo juegos cooperativos, juegos de simulación y enfoque socioafectivo.

La delgada línea entre violencia intrafamiliar y el fenómeno del bullying

A pesar de la cobertura mediática que han tenido los casos de acoso escolar en nuestro país, poco se ha hablado del origen del problema desde el ámbito familiar. Llevado a cabo en las aulas entre compañeros o pares, la mayoría de las veces esta situación tiene es procedente desde el hogar.

De acuerdo a diferentes estudios, como el publicado en el 2005 por la Revista Iberoamericana de Educación, podemos observar que “Se ha comprobado documentalmente que un menor que proviene de un hogar en el que hay violencia, tiende a reproducir comportamientos agresivos”.

bullying-acoso-escolar-1371338De acuerdo con el profesor-investigador, Erling Roland, que “las víctimas de padres agresivos en cuyos hogares prevalece la desatención, y en los que existe un ambiente de escaso apoyo, son proclives con frecuencia a recurrir a expresiones de violencia reactiva o proactiva, que pueden derivar en la victimización de otros menores con los que están en contacto cotidiano en la escuela”.

Así pues, la violencia no desaparece, ni se extingue al salir del hogar, sino que las conductas aprendidas, observadas, y vividas, son reproducidas fuera de ésta, particularmente en segundo espacio de socialización del niño, que por lo general es la escuela.

Con esto no pretendemos justificar de ninguna forma las acciones del bullying. Es importante entender que este fenómeno  no es un hecho aislado, es necesario señalar y comprender las variables.

Resulta fundamental para atender el problema del acoso escolar prestar atención a la familia, la sociedad y el contextos de los niños.

La inteligencia emocional y las relaciones sociales

“Cualquiera puede enojarse, eso es algo muy sencillo. Pero enojarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuna, con el propósito justo y del modo correcto, eso no resulta tan sencillo”

Aristóteles

¿Cómo influye la Inteligencia Emocional las relaciones sociales? ¿Por qué es importante educar emocionalmente a los niños y a las personas en general? Son preguntas que se responderán en esta entrada, sin embargo antes de ahondar en el tema es fundamental dar un preámbulo sobre lo que es la inteligencia emocional.

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Es un constructo teórico introducido en 1990 a partir de un artículo publicado por Peter Salovey y John Mayer llamado Imaginación, cognición y personalidad, y luego expandido por Daniel Goleman en 1995 con la publicación de su libro Inteligencia Emocional, mismo que aborda la capacidad de las personas para ajustarse emocionalmente, generar bienestar personal, éxito en la vida y las relaciones interpersonales, todo esto aplicado a los diferentes contextos de la vida.

Salovey y Mayer lo desglozan en cuatro ramas, con el fin de entenderlo mejor: a) Percepción, evaluación y expresión de emociones, que consiste en reconocer de forma consciente las emociones, identificar sentimientos y ser capaces de darle una etiqueta verbal, b) Asimilación emocional, que se refiere a la capacidad para generar sentimientos que faciliten el pensamiento, c) Comprensión de las emociones, que tiene que ver con integrar lo que se siente dentro de los pensamientos y saber considerar la complejidad de los cambios emocionales y d) Regulación de las emociones, vinculada hacia la dirección y manejo de las emociones tanto positivas como negativas de forma eficaz.

El preocupante despunte que ha tenido en las últimas fechas el Bullying en nuestro país, nos hace recalcar la importancia de la inteligencia emocional y es una llamada de atención por la ausencia de la misma. Al respecto, existen investigaciones interesantes, como la de Lopes, Salovey y Straus (2003), quienes encontraron que a mayor percepción de apoyo por parte de los padres hacia los hijos y menores interacciones negativas con amigos cercanos se generan relaciones sociales positivas. En la misma línea, otra investigación de Lopes et al. (2004) volvió a evidenciar que un adecuado manejo emocional mejora la calidad de las relaciones entre amigos con mayores interacciones positivas, así como un nivel de apoyo emocional más alto, los resultados también arrojaron que los estudiantes con mayor Inteligencia Emocional, perciben sus interacciones con las personas del sexo opuesto como de mayor calidad y con más éxito. Por último, Lopes y cols. en 2005 identificaron que los estudiantes con mayor Inteligencia Emocional mostraron también mayor sensibilidad interpersonal y prosocial, así como amistad recíproca, que se traduce en niveles de más altos de intimidad y afecto hacia los amigos.

Esto nos lleva a pensar en el desarrollo de la Inteligencia Emocional de la comunidad educativa como una posible solución a este gran problema llamado Bullying, puesto que escuelas emocionalmente inteligentes, es decir, contextos facilitadores y mantenedores de conductas morales positivas, mejoran las fortalezas individuales de los que ahí conviven, entendiendo que para el desarrollo y sostenimiento de estudiantes y ciudadanos emocionalmente inteligentes y positivos es necesario integrar otros contextos más amplios tales como el familiar, el social y/o el comunitario.

Al respecto, el Programa Antibullying Zero es una herramienta que aporta fundamentos y acciones sólidas y precisas, debido a que cuenta con un enfoque integral o sistémico de la escuela, considerado de larga duración para garantizar los resultados, está pensado de aproximadamente 16 a 18 meses. Se construye a partir de la creación de un grupo responsable del proyecto, que conduce el director de la institución, dicho grupo tiene la responsabilidad de comprometer a profesionales clave, padres de familia y estudiantes, con la intención de que toda la comunidad educativa, familiar y social se involucren en el desarrollo y la generación de estrategias para mejorar la convivencia y eliminación del Bullying,

De tal suerte que, el Programa Antibullying Zero tiene claro que el trabajo contra el acoso escolar no se logra con un programa o una campaña corta en contenido y tiempo, sino que se requiere trabajo sistemático, todos los días, en todas las reuniones de la comunidad escolar. Se requiere de trabajo permanente en un ambiente de aprendizaje inclusivo, donde un enfoque ecológico es necesario, debido a que permite llegar a todos los miembros de la institución y también a los padres como parte de lo social y familiar, debido a que ellos tienen una gran influencia sobre sus hijos, y por lo tanto en el tipo de relaciones sociales que establecen en la escuela.

Evidentemente, al ser un programa que abarca diferentes esferas y elementos respecto al Bullying, es necesario que el personal de la escuela participe dentro del programa y amplíe sus conocimientos sobre cómo pueden lograr desarrollar la Inteligencia Emocional en todos los participantes del programa, cómo ser adultos con autoridad, capaces de liderar la construcción de relaciones entre los estudiantes, tanto fuera como dentro del salón de clases, así como tener conocimientos sobre la forma en que se manifiestan las redes o grupos de poder social de la clase y cómo pueden hacer para influir en una dirección positiva y cómo brindar apoyo emocional y profesional para que los estudiantes confíen en ellos.

Por otro lado, es necesario contar con la voluntad de observar, proteger y actuar decididamente, de tal forma que también se requiere capacidad para compartir y proteger la confianza de las conversaciones con los estudiantes y apoyar con su liderazgo a otros colegas. Por lo que, es muy importante que el grupo responsable del programa pueda discutir los desafíos que tiene y aprender las habilidades necesarias para la observación y la comunicación.

Por su parte, las escuelas deben contar con procedimientos escritos que relaten al personal cómo prevenir, detectar y actuar cuando se descubre algo, y con las responsabilidades claras de cada uno de los integrantes del grupo. Todas las escuelas deben ser un sistema orientado a este tipo de trabajo.

Como se puede identificar, el Programa Zero resulta entonces un proyecto innovador, sólido, pero sobre todo, sistémico, útil para las escuelas de nuestro país, que pueden encontrar en él una solución al acoso escolar, incrementando la Inteligencia Emocional, no sólo de los estudiantes, sino de todos los participantes, lo que les permitirá ser mejores seres humanos y más felices.

Referencias:

  • Roland, E. (s/f). El programa Zero. Unni Vere Midthassel.

  • Goleman, D. (1995). Emotional Intelligence. New York: Bantam Books.

  • Lopes, P., Brackett, M., Nezlek, J., Schûtz, A. Sellin, I. y Salovey, P. (2004). Emotional intelligence and social interaction. Personality and Social Psychology Bulletin, 30, 1018-1034.

  • Lopes, P. Salovey, P. Côté, S. y Beers, M. (2005). Emotion regulation ability and the quality of social interaction”. Emotion, 5, 113-118.

  • Lopes, P., Salovey, P. Straus, R. (2003). Emotional intelligence, personality, and the perceived quality of social relationships. Personality and Individual Differences, 35, 641-658.

  • Mayer, J., y Salovey, P. (1997). What is emotional intelligence? En Salovey, P. y Sluyter, D. (Eds.), Emotional development and emotional intelligence: Implications for educators (pp. 3-31). New York: Basic Books.

  • Salovey, P. y Mayer, J. (1990). Emotional intelligence, imagination, cognition and personality, 9, 185-211.

Mtra. Yazmín Lara

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